Cómo monitorizar vibraciones en una obra cerca de edificios sensibles

Cuando un proyecto de construcción se lleva a cabo junto a un hospital, un monumento histórico, un museo o edificios residenciales, las vibraciones dejan de ser un detalle. Incluso niveles moderados pueden provocar grietas, debilitar estructuras o generar quejas de las comunidades locales. Por eso, la monitorización de vibraciones se ha convertido en un requisito estándar en muchos proyectos urbanos.
La monitorización comienza con la correcta colocación de los sensores. Los ingenieros posicionan acelerómetros en puntos estratégicos cerca de las estructuras más expuestas. Estos dispositivos captan los niveles de vibración en tiempo real y crean una referencia clara de datos. Contar con esta referencia es esencial para saber si las obras permanecen dentro de los umbrales aceptables o si se necesita una acción correctiva.
La tecnología también desempeña un papel clave. Los sistemas cableados tradicionales son pesados de desplegar, mientras que equipos modernos como nuestro sensor TREMOR son compactos, autónomos y están diseñados para entornos exigentes. Alimentado por una fuente estándar de 24V y equipado con conectividad 4G, funciona directamente en el sitio sin cableado complejo. Una vez instalado, los datos se envían a la Plataforma en la Nube Recovib, donde los responsables de proyecto pueden visualizar los resultados, configurar alertas y compartir informes al instante con las partes interesadas.
Este enfoque hace que la monitorización de vibraciones no sea solo un ejercicio de cumplimiento, sino también una forma práctica de generar confianza. Los contratistas pueden demostrar que sus obras están bajo control, mientras que los arquitectos e ingenieros obtienen la confianza de que los edificios sensibles están protegidos. En definitiva, una monitorización fiable garantiza que la construcción pueda avanzar sin disputas innecesarias ni interrupciones costosas.



